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LA MENDICIDAD EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES “Un político piensa en las próximas elecciones, un estadista, en la próxima generación”. (Freeman) En estos años de extrema crisis de la Argentina donde la complicidad política y de las entidades financieras locales e internacionales es evidente. Hemos podido observar el aumento de la mendicidad en las calles porteñas. Si tomamos la calle Florida por ejemplo, veremos que hay cantidad de chicos pidiendo con algunos mayores supervisando esa tarea. El absurdo de esto es que la ley que protege a los menores no se puede hacer cumplir y se torna cómplice en la fábrica de mendigos y pobres. Extranjeros de Rumania y de otros países vecinos, acentuaron este oficio, que en su faceta aguda culmina en ilícitos graves. Sabemos que los argentinos jamás discriminamos a los extranjeros y no sería propio hacerlo ahora. Entendemos que hay colectividades que demuestran largamente su adaptación a nuestro país, por decir una: la boliviana. No se ha visto una señora que venda ajos vaciar un banco y estafar a sus clientes, tampoco la veo robar. Sin embargo se puede observar madres jóvenes, con chicos siempre dormidos en sus brazo y pidiendo en todos los puntos de la ciudad. Diferencias que ofrecen contrastes: algunos trabajan a como de lugar, y cohesionan su familia con mucho sacrificio. Otros explotan a las criatura y la Justicia politizada no hace absolutamente nada. Sabemos que si vemos un policía llevando un chico a la comisaría en plena calle Florida la gente que reniega de esta explotación infantil lo lincharía y lo medios se harían eco de la injusticia, más que de la justicia. Doce personas promedio, le piden una moneda por día en la Capital. En un radio de diez cuadras no menos de 5 personas piden con criaturas o duermen en la calle. Más de 100 mil viviendas se hallan ocupadas ilegalmente. Sin argumentos sólidos vive el ciudadano de Buenos Aires, primero protesta por el aumento de mendicidad y delincuencia luego también critica si la policía hace cumplir la Ley. |