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TINELLI-HUMILLACIÓN Y PREMIO La sociedad argentina se halla sumida en un profundo caos existencial. Ninguna escala de valores es respetada. El ser humano pasó a ser un elemento de humillación constante donde por obra y gracia del entretenimiento, otro ser humano se burla y hace participar a quienes colman de audiencia a un programa televisivo. Llámese Video Match o cualquier otro. La complicidad del espectador con la sintonización del programa, de los actores contratados, de parientes, o amigos de la víctima, tienen premio. A la humillación se la premia con viajes, electrodomésticos y hasta con la disculpa cariñosa de un Marcelo Tinelli, que le dice " es un divino, te quiero, etc", -esto a la víctima-. Y, donde no se desaprovecha, el arrepentimiento de la bronca manifiesta de la víctima; cuando se le tira en la cabeza, harina, yerba, mezcla de cemento, agua o cualquier otra cosa que se le ocurre a la superproducción de este animador sin escrúpulos y a gente bien seleccionada para esta humillación. La complicidad del armado de la humillación compromete hasta animales especialmente entrenados, que por suerte, se los hace quedar simpáticos. Por supuesto reciben también del animador más famoso, las caricias verbales con grandes elogios ecológicos. Mundo Marino crecerá en popularidad a costa de la humillación de víctimas (tal vez actores). Tinelli y otros no se conforman con el raiting a costa de la humillación y necesidad humana en rubros específicos. La red de víctimas se extiende a toda la farándula. Así, -siempre, con anunciados cómplices- Tinelli puede hacer decir a un grupo de actores las más grotescas barbaridades a una modelo seleccionada, con la anuencia de su manager o desnudársele en pleno programa y hacerla participar de show porno, de la que tal vez, muchas nunca quisieron participar. Ni hablemos del público. Muchos se tienen que aguantar las barbaridades de un actor contando cuentos con remate sexual -siempre perverso- y donde a Tinelli se lo escucha como si no estuviera de acuerdo con la calidad y cantidad del argumento. El premio para estas modelos, artistas, profesionales, o simples víctimas es un viaje, un electrodoméstico y ropa para chicos. A menudo los chicos viven y escuchan todas estas perversidades de los cuentos, junto a las víctimas o sea sus padres ( por las modelos o artistas) y junto a las "víctimas no actores" también presencian en vivo el programa realizado con suficiente antelación y expuesto para la culminación -siempre con la disculpa y el beso de Tinelli-. Muchos pueden sentirse poco retribuidos con el premio, si así es, el animador de moda le dará pie para mendigar otro pasaje u otra cámara de video. De este modo su precio por la humillación será un poco más elevado que el de aquellos que todavía les queda algo de orgullo y no pidieron retribución extra. Nuestro pueblo está pasando por la paradoja que, para reírse un poco, se debe ver como se humilla a la gente. No se sienta culpable, usted también merece premio por ser parte de la audiencia . Tal vez mañana, lo premien después de soportar estoicamente el castigo psicológico. Por supuesto para satisfacer el deseo de su mujer de realizar un viaje por Brasil. O soporte cualquier humillación con tal de estar al lado de Tinelli en un programa donde lo ven millones. No se preocupe si después la gente piensa que usted no es una víctima, sino que es un tipo sin dignidad y dispuesto a cualquier cosa. Equipárese a los políticos que pasan por el programa de Tinelli y siéntase uno del equipo. Seguidamente vote a estos políticos que se dejaron humillar para hacerse un poco más popular. Luego exprese su bronca por las condiciones en las que se encuentra el país de los Tinelli. Ayude a no crear monopolio, vaya a cuanto programa le afirme este triste modelo de persona. Los argentinos lo necesitamos. Mario Pérez González
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